La cocina humana . Objetos. 2005
La cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaLa cocina humanaHombrecitos pasando por la ley del embudo

La cocina humana

“[...] Ver una pintura que representa al dios y sus vírgenes, hoy es la ingenuidad total, y creo que al pintar la maldad, los pecados, el infierno, se notará que el artista se jugó pictóricamente, o sea, pintó parte de lo que llevamos”.

Enio Iommi.

Radiografías de lo humano

“Conectarse con el estado actual de las cosas, con su progresivo desgaste, le exige a Enio Iommi un señalamiento preciso, como si no hubiera demasiado tiempo que perder. De allí que elija cuidadosamente cada uno de los elementos de su última instalación referidos a un comportamiento "antropofágico". No parece haber límites cuando la impúdica exageración en el "comer" no sólo incluye al Otro sino a nosotros mismos. Evidencia de que el ser humano ha perdido no sólo la capacidad de sentir sino de sentirse.

Volver a ver (nos) y volver a sentir (nos) para evitar la cotidiana aunque imperceptible "antropofagia" o "autoantropofagia" es lo que propone cada una de las tablas de picar carne que cuelgan de la pared y los dos objetos escultóricos que integran la instalación [...].

Dentro del hipertexto de la instalación, el objetivo escultórico Hombrecitos pasando por la ley del embudo, conectado a algunas tablas con cintas rojas, constituye el eje visual y narrativo. Los "hombrecitos" que transitan por una rampa antes de caer en el embudo remiten alegóricamente a la pérdida de la libertad del individuo cuando es "centrifugado" por los poderosos. Así, los elementos heterogéneos de cada una de las tablas confluyen en una lectura unitaria: todo habla de una misma fagocitación del ser humano como consecuencia del materialismo más brutal y del canto de sirena del "consumo luego existo".

[...] ¿Iommi pesimista? De ningún modo creemos que su obra lo sea, aunque retrate la corrupción, la ruina o la desintegración antropofágica. Sucede que las auténticas obras de arte no son jamás negativas. Hablar de arte pesimista sería un contrasentido porque el arte es, de por sí, afirmación de la existencia en su más alto nivel (de la creación). Su positividad, como lo demuestra Iommi-humanista, está asimismo en el hecho de ser el mejor espacio, el mejor espejo, que los humanos tienen para verse y para recuperar, poco a poco, la memoria perdida [...]”

Elena Oliveras.

 



Enio Iommi

Enio Iommi es una figura paradigmática de la escultura en la Argentina, habiendo iniciado su labor artística en las vanguardias de la década del 40 que signaron el rumbo del arte en nuestro país.

mas sobre Enio Iommi